que hoy tenemos en algunos puntos del planeta, sin ir más lejos nunca se imaginarían los pioneros del coleccionismo que en la planta baja del Natural History Museum se expondrían dinosaurios con su piel que incluso llegan a cobrar vida durante unos segundos -mientras el museo está abierto-. El cambio en la idea de museo es bastante notoria, aunque en esencia el objetivo siempre sea preservar algo y por supuesto trasmitirlo."Todo lo que conocemos de nosotros mismos proviene del pasado...sólo una pequeña parte proviene de la literatura (subjetiva)...la conservación es el medio a través del cual preservamos" (Warn-1982), esta frase resume la importancia de dicha conservación, hasta el punto que en Irán se albergue el tesoro de Darío, aspecto que supone el reconocimiento de su pasado persa, o la ubicación de la Corona de San Esteban en la Hungría comunista, supuesto que indica la evocación a su pasado católico. Hechos como este nos dan muestra de la importancia de la posesión de nuestro pasado incluso para aquellos que con fines políticos querrían deshacerse de él.
El término de Museo proviene del latín musēum y éste a su vez del griego Μουσείον, que viene a decir templo o casa de las musas, y no debemos olvidar que las musas son las diosas de la memoria.
Es preciso antes de reflexionar sobre nada hacer un breve recorrido por la historia de este edificio como tal, para después ver la premisa inicial del cambio radical o revolucionario en su defecto de esta idea y concepción material. Así pues los primeros museos no podrían considerarse como tales siguiendo el concepto arquetípico que poseemos ahora de ellos. Ya Asurbanipal (rey Asirio del siglo VII a. C.) poseía una pequeña colección aunque en este caso no son museos; el término como lo conocemos en la actualidad viene del siglo XVIII e implica varios aspectos fundamentales: colección, sitio-edificio, horario y cuidador-encargado.
En la Edad Antigua siempre se ha considerado de gran efecto las colecciones Ptolomeicas de Alejandría, o las romanas aunque estas más bien eran personales en vez de ser expuestas al público, durante la Edad Media también hubo quien se centró en recoger vestigios del pasado aunque es cierto que las condiciones político-económico-sociales no permitían tirar cohetes, será entonces en la Edad Moderna con la expansión del renacimiento y la preocupación por lo antiguo cuando se va acentuar esta sutil manía. Por ejemplo cabe destacar al príncipe Florentino de la segunda mitad del siglo XIV, Lorenzo el Magnífico ("El disfrute del arte era un deseo de toda la humanidad"), quien contrató a Bertoldo (conservador) para "cuidar y proteger las piezas", o Cosme I -duque de Florencia y Toscana- del cual se recuerda especialmente el Uffizi (Galería de los oficios, palacio florentino que contiene una de las más antiguas colecciones de arte del mundo). Los Austrias también serán grandes colecci
onistas aunque más a nivel personal; en Francia tras la Revolución Francesa se nacionalizan esas colecciones y el Louvre por ejemplo abre sus puertas al público; en España Carlos III y más concretamente su primer ministro José Moñino (conde de Floridablanca) apostarán por el Gabinete de Historia Natural (actual Museo del Prado); en el mundo americano James Smithson legó 1.5 millones de dólares para "el saber y la difusión de las obras"...y así podríamos seguir unos tantos renglones más.
Quizás nos interese destacar ante todo las últimas tendencias por así llamarlas acutales, a partir del siglo XX, sobre todo de la década de los 70 en adelante, se generaliza la idea de difusión a la sociedad, arranca por tanto una reforma inacabable que enlaza con el desarrollo de las nuevas tecnologías. Desde el punto de vista histórico-sociol
ógico es preciso relacionar este desarrollo del museo en un marco de enfrentamiento entre el comunismo y el capitalismo, el Telón de Acero y la Guerra de Vietnam son dos ejemplos paradigmáticos de lo expuesto, aunque si bien es preciso resaltar que el planteamiento inicial camina por otros derroteros. Aparece por tanto en estos últimos años el concepto de CLIENTE, y entre estos hemos de destacar a un grupo por encima del resto: los escolares, estos van a suponer la gran esperanza para el desarrollo museístico. El reflejo lo veremos en los dos grandes casos de museos remodelados el Louvre (bajo el gobierno de Mitterrand se trasladó la hacienda situada adyacente al museo
y se amplió el mismo, además con la pirámide del arquitecto chino Leoh Ming Pei se configuró la estructura definitiva para darle forma a un museo que recibirá la presencia de millones de personas) y el British Museum (donde se trasladarán centenares de libros y manuscritos de la biblioteca anexa al mismo por idéntica cuestión, convertir el espacio en lo más viable para la afluencia de millones de turistas).
Estamos por tanto ante un gran cambio, es inconcebible hoy día un museo sin sus cafeterías, tiendas, salas multiusos a las que se les puede dotar de cualquier tipo de uso lúdico, más tiendas, más tiendas y más tiendas...¿es por tanto hoy un negocio la cultura?, creo qué sí, aunque tampoco al mismo nivel que la construcción...aunque si ha de sustentarse en un fin lucrativo el desarrollo de la ciencia histórica, arqueológica, artística...que así sea! si hace falta musealizar y enriquecer con tal de que podamos disfrutar de toda esta chatarra coleccionable y además dotarla de interpretación y mostrarla al mundo, que así sea!
En fin os dejo aquí con una serie de casos de lo más peculiar que se asimilan al tradicional museo que hoy conocemos, aunque también salen en ocasiones de la rutinaria puesta en escena de nuestro pasado o presente, hasta el punto que debemos por tanto plantearnos a veces si son o no lo son según lo estipulado...
- Roskilde Museum (Cophenage)

- Kunsthalle de Hamburgo
- Museo del Arte Faraónico (El Cairo)
- La Caixa-exposiciones temporales (Madrid):

- Villa romana de la Olmeda (Palencia):
- Metro de Atenas:
- Tumba de Filipo V de Macedonia -Túmulo- (Vergina):









