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jueves, 12 de noviembre de 2009

Dolores Ibarruri


Hoy se cumplen veinte años de la muerte de esta gran mujer. ¿Qué casualidad? El día 9 de noviembre de 1989 cae el Muro de Berlín (Mauer fall), y tan sólo tres días después muere uno de los emblemas socialistas de la historia española, y para más inri -esto va por el desprecio y penurias que han sufrido a lo largo de la historia- una (insisto) gran mujer.
Para quien no lo sepa Dolores Ibarruri fue una vizcaína nacida en 1985 y muerta en 1989, con sus noventa y cuatro años de emblemática existencia, dejando tras de sí un marcado reguero de lucha antifascista y más viniendo del sexo que viene y teniendo en cuenta las condiciones de la época, donde un anuncio de la mujer ideal plasmaba a ésta fregando, planchando y cocinando correctamente la cena para su marido. Dolores, llamada "La Pasionaria" llevó a cabo muchas penurias en su vida y más teniendo en cuenta el seno de la familia de la que provenía, una familia de mineros. Por motivos económicos pronto se tuvo que dejar los estudios, se casó con un minero socialista con 21 años de edad, que probablemente ejercería su influencia en la trayectoria política, trayectoria marcada por su gran intervención en el seno del Partido Comunista Español (fue una de las participantes en su fundación, además también colaboró activamente con el Partido tras su exilio en la URSS y evidentemente tuvo su peso en la II República como diputada del Partido Comunista por Asturias).



Su lucha por la libertad con emblemáticas frases como la de ¡No Pasarán! que sirvieron entre otras cuestiones para repeler al ejército franquista temporalmente del asedio a Madrid, o la adopción de ya importantes consignas empleadas por antiguos revolucionarios, le valieron para que emblemáticos autores le dedicaran algunos de sus lindos versos o canciones:

Escribía Alberti:

UNA PASIONARIA PARA DOLORES
¿Quién no la mira? Es de la entraña
del pueblo cántabro y minera.
Tan hermosa como si uniera
tierra y cielo de toda España.
¿Quién no la escucha? De los llanos
sube su voz hasta las cumbres,
y son los hombres más hermanos
y más altas las muchedumbres.
¿Quién no la sigue? Nunca al viento
dio una bandera más pasión
ni ardió más grande un corazón
al par de un mismo pensamiento.
¿Quién no la quiere? No es la hermana,
la novia ni la compañera.
Es algo más: la clase obrera,
madre del sol de la mañana.
(Signos del día, 1963)

Cantaba Ana Belén:







¿Por qué si homenajeábamos la caída del muro hace unos días no hacerlo con uno de los emblemas de la Historia de España? Sepan cuantos estas letras vieren, que este homenaje no sólo va dirigido a esta mujer, sino a lo que representa, la lucha contra la desigualdad y la defensa de la libertad política; hoy día es evidente que existen más Dolores Ibarruri por las calles, pero por suerte (seguramente) o por desgracia (lo dudo), las condiciones de vida no son las mismas y las luchas van orientadas hacia otros menesteres más de tipo sociales, educativos, médicos, psicológicos... yo personalemente conozco a varias de las Dolores que poseemos en este infecundo país, y por esta sencilla razón sólo quiero deciros desde este mi sitio con cariño, que sigáis luchando por aquello en lo que creéis como bien (consideremoslo así) lo hizo la llamada PASIONARIA.
Un beso.

lunes, 9 de noviembre de 2009

BERLINER MAUER

Cimientos, ferralla, hormigón y grandes pintadas, son algunos de los pocos restos que permanecen hoy visibles del gran telón que diferenciaba Europa y el Mundo en dos mitades. El 9-11-1989 caía el Muro de Berlín. La situación imperante que había generado los arranques de un siglo XX marcado por la carrera armamentística de las potencias, y que enfrentaba dos sistemas económicos, políticos, sociales y en general de vida, veía el final del tunel hace veinte años. Tras la división de Alemania en cuatro partes y su reparto entre las potencias imperantes después de la II Guerra Mundial, y las evidentes consecuencias que esto trajo (cartillas de racionamiento, represión nazi, pobreza, y un largo etc. que nos cuenta Roberto Rosellini en su gran obra "Alemania, año cero", o también se nos relata en novelas como "Waffen SS" de Gunter Grass) , no tardaron los líderes en darse cuenta que este reparto iba a deribar en más subdivisiones, pero esta vez más serias (como estimaba ya Churchill en "La Gran Alianza" o "El anillo se cierra") .
En 1961 por tanto se construía una línea de hormigón que separaba la República Federal Alemana de la RDA, generando división en una ciudad cuyo orígen arranca como entidad patriótica a finales del XIX con la hazaña Bismarckiana. A un lado permanecían familiares, amigos, compañeros de trabajo, y un largo etc. de entramado social ubicado en un mismo encuadre urbanístico.
Pero el muro lejos de representar la división de una ciudad, representaba la división de un mundo, en dos partes: comunistas y capitalistas. A partir de la Segunda Guerra Mundial quedaron dos potencias por encima del resto: EEUU vs URSS, también es cierto que el resto de secundonas se adscribieron a las mismas. Ambos estados guiados por sus particulares sistemas pero ya generalizados por el mundo iniciaron una Guerra Fría, según Giampaolo Calchi-Novati:"Guerra fría es el estado de tensión entre potencias o bloques en el que cada una de las partes adoptaba una política que tiende al reforzamiento a expensas del adversario, sin llegar a las acciones de una guerra caliente." Se dará desde 1961 hasta 1989 (precedidos por los acuerdos de Yalta y Postdam) un periodo en el que ambas potencias se buscarán las artimañas para hacer creer al contrario su superioridad, aunque siempre con el temor de posibles ataques
terminales;
Y sí! aunque hubo momentos de grandes crisis como la Guerra de Corea motivada por la división entre Corea del Norte -comunista, capitaneada por Kim Il Sung - y Corea del Sur -capitalista, a cuyo poder se encontraba Sigman Rhee-, que concluyó con el armisticio de Panmunjon; o por otro lado la Crisis de los misiles Cubana, con el toma y daca entre Kenedy y Jrushchov, la Guerra Fría no generaba grandes problemas. Pero en realidad el miedo estaba garantizado, el pánico de un ataque nuclear se daba desde cualquier punto de mira, tan sólo hay que cotejar las declaraciones de dos ilustres personajes tras el lanzamiento de las bombas de Hiroshima y Nagasaki: Truman "Hoy es el día más grande de la historia"; Albert Camie "El hombre puede ahora destruir el mundo".
La caída de la URSS con el afianzamiento de la Perestroika (reestructuración) y el Glasnost (Trasparencia) de Gorbachov, permitía ver un Mcdonalds próximo a la Plaza Roja.
Finalmente en 1989 hace una veintena de años caía definitivamente un muro que apenas ya se sostenía, dejando consigo una serie de consecuencias mundiales como el debilitamiento del Apartheid en Suráfrica, o la casi paz entre Árabes e Israelíes, dejaba con las piernas abiertas el sistema cubano, y otras tantas cuestiones de carácter internacional que muestran la más que clara evidencia de que el muro en Alemania extendía sus extremos al mundo enterno.
Desde el punto de vista político (enfrentamiento entre dos democracias, la liberal y la popular), desde el punto de vista ideológico (necesidad de generar un terror que justificara la compra de armas), desde el punto de vista económico (EEUU sentía la necesidad de establecer un papel de dominio, debían proteger un mundo libre ¡Qué mejor que el Plan Marshall!), desde el punto de vista social (necesario clima de psicosis para evitar que el ascenso de los partidos obreros monopolizara el poder)...y otros tantos puntos de vista más nos dan fe nuevamente de la importancia de este periodo en la historia y por consiguiente mi obligado menester en recordar que días como el de hoy hace veinte años nos marcan como seres vivos de este planeta, que hemos de concienciarnos dónde estamos, cómo estamos, cómo hemos llegado y qué debemos recordar...puesto que en palabras de uno grande...No saber lo que iba antes que nosotros es como ser incesantes niños (Marco Tulio Cicerón)

jueves, 11 de junio de 2009

Microhistorias de la chatarra: "El viaje de la Cinta"

Corría el año 1974 cuando aún el generalísimo se mantenía en pie, el tío, perdón el tito Paco y el tito Pepe cargaban un camión de palet en Villafranca del Bierzo con destino a Badajoz. Era una de esas tardes frescas del finisterra cuando el Pegaso partía rumbo a las campiñas extremeñas. Puesto que el camión era para tres, y además las prescripciones de tráfico no resultaban las que ahora, ni puntos, ni radares, ni nada de nada, recogieron al señor que les encargó el viaje cuya procedencia era extremeña y lo llevaron a su tierra natal. Durante el trayecto hablaron de sus cosas, que si los tiempos estaban cambiando, que si el Madrid era el mejor equipo del mundo, que cuanto quiero a mi mujer y a mis hijas...precisamente en una Gasolinera este señor compró una serie de artículos propios de las mismas, tipo cintas de audio, revistas típicas del momento, discos, y algún que otro cacharro para sorprender a sus familiares más allegados. Entre esos artilugios había una cinta que contenía canciones diversas, tal es el caso de Mocedades con la presencia de Estíbaliz, Evangelina Sobredo Galanes más conocida como Cecilia y algunas otros cantautores más o menos conocidos que entonaban diversas canciones folclóricas típicas de la década de los setenta.
Esta longeva cinta ha pasado treinta años yendo de una ranura de cassette a otra, pasando por multitud de carreteras, parando en cientos de pensiones y aparcamientos, entonando el viaje de todo tipo de productos por la península ibérica, hasta que un día fue a parar a un cajón de la chatarra...


...hoy es el tito Paco el que cada noche de verano sentado en su mecedora al relente y con la única luz que aporta el en ocasiones cielo estrellado, le da vida para que pese a no tener más de unas décadas, el viaje de esta cinta no llegue nunca a su final.

sábado, 6 de junio de 2009

MICROHISTORIAS DE LA CHATARRA

En esta nueva sección que me he empecinado en crear vamos a recoger aquellos objetos que nos crucemos por la vida y que son auténticas reliquias, no por su valor extrínseco si no por su significado histórico a través del paso del tiempo. Os aseguro que el mundo está repleto de estos cacharros cargados de pasado y en muchos momentos con grandes connotaciones sentimentales, emotivas, simbólicas y un largo etcétera. Haciendo por tanto un tipo de microhistoria, o historia materialista (lejos de teorías marxistas o debates filosóficos oponentes al idealismo), nos vamos a enfrascar en una aventura mediante la cual descubriremos gran cantidad de fuentes etnográficas y sociológicas propias de nuestras sociedades. Espero con esta sección reccién nacida agradar y aportar algo a vuestros bombeantes corazones, o por lo menos entretener vuestras contemporáneas y saturadas mentes.
Aunque estos objetos vayan cayendo en el olvido, me he propuesto recoger algunos para que si alguien, algún día abre su cajón de la chatarra, pueda recordarlos, porque... qué es la vida sin recuerdo?
PD: si cualquiera tiene algo sería un placer recogerlo por escrito...

miércoles, 6 de mayo de 2009

El Código de Hammurabi: leyes 9-13.


En el comentario del Prólogo-epílogo ya vimos la contextualización, significado y otras cuestiones que abarca la obra maestra, en este caso el análisis se ciñe a las leyes, concretamente a los artículos que van del nueve al trece. Como ya comentamos con anterioridad, las leyes del código nos proporcionan sobre todo una cantidad de información de incalculable valor. Lejos de la concepción actual que tenemos a cerca de nuestra vida legislativa, en la antigua Mesopotamia era la tradición y el carácter consuetudinario lo que regía la sociedad, no quiere decir eso que las leyes no se tuvieran en cuenta, sino que no eran el punto de referencia para la mayoría de la sociedad. No obstante están ahí, y nos muestran casos, a través de estos podemos averiguar numerosas formas de comportamiento y problemas que se manifestaban en la sociedad de la antigua mesopotámia: por ejemplo, pautas de comportamiento como el bandidaje "Si un hombre ha ejercido el bandidaje y se le encuentra, será condenado a muerte."; agresiones "Si un hombre ha reventado el ojo de un hombre libre, se le reventará un ojo." "Si revienta el ojo de un muskenu... pagará una mina de plata." "Si ha reventado el ojo de un esclavo de un hombre libre, pagará la mitad de su precio (del precio del esclavo)". <>; endogamia “Si un hombre conoce carnalmente a su hija, se desterrará a ese hombre de la ciudad.""Si un hombre, tras la muerte de su padre, yace con su madre, se los quemará a ambos."; entre otros tantos de situaciones que se nos dan en el código pero que no es objeto ahora de análisis. Hemos de quedarnos ante todo con la existencia de estos casos que en su mayoría se resolverían sin acudir a la ley desde el plano legislativo, pero que desde un punto de vista social y antropológico nos dan indicios y formas de vida del momento.
Las leyes del código suponen un florilegio o conjunto de fragmentos literarios selectos, los cuales consideraron más oportunos y que ni mucho menos representan un porcentaje elevado de lo que ocurre en la vida real y las variantes que se presentan –como veremos a continuación-. Constituyen una dimensión pragmática, es incuestionable su carácter anacoluto que muestra una clara falta de ilación. Como se señaló también en el comentario del Prólogo-epílogo, la división tradicional de las leyes es fruto de la mente contemporánea, se ha tomado como punto de inflexión el condicional si –summa-, por consiguiente su división por artículos es errónea y su asimilación a la interpretación del individuo coetáneo del código (que nos interesa mucho) no es verosímil. Habría que hablar más bien de una colección de sentencias jurídicas en su mayoría penales. Son, como norma general, bastante severas. Las más usuales, son las multas (también depende de la categoría social del afectado), muertes (se nos detalla incluso como efectuarlas: ahogamiento, hoguera, arrastre, empalamiento..), mutilaciones (lengua, oreja, mano, pechos, cegamiento..), entre otras.
El documento más fidedigno del código es la denominada Estela del Louvre, realizada en diorita, de 2,225 m de alto y con forma cilíndrica. En las dos terceras partes inferiores se articula el texto en una caligrafía monumental babilónica antigua, donde se contienen el prólogo, las leyes y el epílogo. Existen otros testigos del código pero no tan completos como el anterior.

Leyes 9-13 (división tradicional):
  • Si un hombre que ha perdido una cosa suya la halla en manos de otro hombre, y el hombre en cuyas manos se halla lo perdido declara:<>, y si el dueño de lo perdido declara: <>, y si el comprador presenta al vendedor que se la vendió y a los testigos ante los que compró y el dueño de lo perdido presenta a los testigos que conocían lo perdido por él, los jueces examinarán sus declaraciones; además, tanto los testigos ante los que se compró como los testigos que conocían lo perdido declararán lo que saben ante [el] dios. Si según ello, el ladrón es el vendedor; que sea ejecutado. El dueño de lo perdido recuperará lo perdido. El comprador recuperará el dinero que pago del patrimonio del vendedor.
  • Si el comprador no presenta al vendedor que se lo vendió ni a los testigos ante los que compró, mientras que el dueño de lo perdido presenta a los testigos que conocen lo que compró, el ladrón es el comprador; que sea ejecutado. El dueño de lo perdido recuperará lo que perdió.
  • Si el dueño de lo perdido no presenta testigos que reconozcan lo perdido, es un embaucador: ha extendido rumores calumniosos; que sea ejecutado.
  • Si al vendedor le llega su última hora, el comprador se resarcirá con cinco veces lo que reclamaba.
  • Si ese hombre no tiene entonces los testigos a mano, los jueces fijarán un plazo de hasta seis meses. Si no presenta a sus testigos en seis meses, ese hombre es un embaucador; que cargue con toda la multa del juicio.

A continuación recogeremos las variantes que se nos pueden dar:

Premisas que su pueden dar:

El que lo ha perdido (A)
El que lo ha comprado (B)
El que lo ha vendido (C)
Presenta Testigos (T)

Posibles variantes de supuestos:

  1. Supuesto 1: 1ª parte: A (T) // 2ª parte B(T) //RESOLUCIÓN: C-ejecutado/ A-recuperaría el objeto mientras que B-recuperaría el dinero. Podría darse el caso de que C no fuera el ladrón: se continúa el proceso (En el caso de que al vendedor se lo hubieran vendido debería de repetirse el proceso, en este caso el comprador del objeto quedaría libre).
  2. Supuesto 2: 1ª parte; A (T) // 2ª parte B (T)// RESOLUCIÓN: B-ejecutado/ A-recupera el objeto
  3. Supuesto 3: 1ª parte A // 2ª parte B (T) // RESOLUCIÓN: A es ejecutado, es un embaucador.

Estas serían las variantes más claras, aunque no exentas de dudas, por ejemplo en el tercer ejemplo donde el dueño de lo perdido no posee testigos, qué ocurre si el comprador del objeto tampoco los tiene. En un primer vistazo este es uno de los puntos más importantes, tras él subyace una presunción que llega a nuestros días, la presunción de inocencia, el Habeas corpus por decirlo de alguna manera. Evidentemente que la sociedad es distinta, que no está tan avanzada en derechos, pero también es cierto que si un sujeto -como dice el código- reclama algo y no puede probarlo mediante testigos está mintiendo, por lo que en un principio salvo que se pruebe lo contrario cualquiera es inocente.

Luego están los dos últimos puntos que corresponderían con los artículos 12, 13 de la división tradicional. El trece queda bastante claro, ya que dada la sociedad en la que nos encontramos donde existe gran actividad comercial, donde hay infinidad de caravanas ambulantes, donde la sociedad no está totalmente afianzada a un territorio, sino que hay luchas, movimientos de fronteras, etc. Cabía la posibilidad de adquirir algo y no volver a ver al vendedor durante mucho tiempo, y que éste o cualquier otro testigo estuviera en cualquiera de las ciudades que van desde el Golfo Pérsico hasta el Mediterráneo. Así pues se estimaba un tiempo para acceder a esa persona que estaba ausente, no obstante podía darse el caso de no encontrarla o que hubiera perecido, entre otras cuestiones: estas son muchas de las variantes que el código no recoge y que muestran una vez más que el corpus legislativo no abarca en la totalidad los aspectos de la vida cotidiana.

Quizá el punto menos claro es el anterior al establecimiento del tiempo límite de recogida de testigos, estima que si el vendedor muere el comprador se resarcirá con cinco veces lo que reclamaba. Existen varias posibilidades de la muerte del vendedor. Evidentemente en este fragmento se presupone que el vendedor es el culpable, por lo tanto, se le pagaría esas cinco veces por indemnización económica y por que se suprime la muerte del vendedor; la otra posibilidad sería la de los herederos, que fueran éstos quienes tuvieran que cargar con la pena del fallecido.

Como vemos el código deja muchas cuestiones en el aire, no obstante también podemos apreciar otras muchas pautas de comportamiento social en dicho escrito, como por ejemplo la mencionada “presunción de inocencia”, o la posibilidad de reclamar algo que te pertenece y que es “propiedad privada” tuya, y finalmente la importancia de la divinidad –que es al final quien lo regula y dicta todo-, de los testigos y de por qué mientras se pueda hacer un contrato a través de una tablilla se realiza –pues si bien en este caso poseyendo contrato de compra la fiabilidad del individuo sería mayor-. También queda bastante claro la división del código en 282 artículos cuando según el ejemplo demostrado cualquiera ve que corresponden a un mismo caso temático.

lunes, 29 de diciembre de 2008

A PROPÓSITO DE LA BIBLIA: Oblación de Celos


Yahvéh habló a Moisés y le dijo: Habla a los hijos de Israel. Diles:
Cualquier hombre cuya mujer se haya desviado y le haya engañado: ha dormido un hombre con ella con relación carnal a ocultas del marido; ella se ha manchado en secreto, no hay ningún testigo, no ha sido sorprendida; si el marido es atacado de celos y recela de su mujer, que efectivamente se ha manchado; o bien le atacan los celos y se siente celoso de su mujer, aunque ella no se haya manchado; ese hombre llevará a su mujer ante el sacerdote y presentará por ella la ofrenda correspondiente: una décima de medida de harina de cebada. No derramará aceite sobre la ofrenda, ni le pondrá incienso, pues es "oblación de celos", oblación conmemorativa para recordar una falta.
El sacerdote presentará a la mujer y la pondrá delante de Yahvéh. Tomará luego agua viva en un vaso de barro y, cogiendo polvo del pavimento de la Morada, lo esparcirá sobre el agua. Pondrá el sacerdote a la mujer delante de Yahvéh, le descubrirá la cabeza y pondrá en sus manos la oblación conmemorativa, o sea la "oblación de celos". El sacerdote tendrá en sus manos las aguas amargas y funestas.
Entonces, el sacerdote conjurará a la mujer y le dirá: "si no te has desviado ni manchado desde que estás bajo la potestad de tu marido, sé inmune a estas aguas amargas y funestas. Pero si, estando bajo la potestad de tu marido, te has desviado y te has manchado, durmiendo con un hombre distinto de tu marido que Yahvéh te ponga como maldición y execración en medio de tu pueblo, que haga languidecer tus caderas e infle tu vientre. Que entren estas aguas de la amargura en tus entrañas, para que inflen tu vientre y hagan languidecer tus caderas". Y la mujer responderá: ¡Amén, amén!
Después el sacerdote escribirá en una hoja estas imprecaciones y las borrará con las aguas amargas. Hará beber a la mujer las aguas amargas y funestas, y las aguas funestas entrarán en ella para hacérsele amargas.
el sacerdote tomará entonces de la mano de la mujer la oblación de los celos, mecerá la oblación delante de Yahvéh y la presentará en el altar. El sacerdote tomará de la oblación el puñado de su memorial y lo quemará sobre el altar. Cuando le haga beber de las aguas, si la mujer está manchada y de hecho ha engañado a su marido, cuando entren en ella las aguas funestas, le serán amargas: se inflará su vientre, languidecerán sus caderas y será mujer maldita en medio de su pueblo. Pero si la mujer no se ha manchado, sino que es pura, estará exenta de toda culpa y tendrá hijos.
Este es el rito de los celos, para cuando una mujer, después de estar bajo la potestad de su marido, se haya desviado y manchado; o para cuando un hombre atacado de celos, recele de su mujer en presencia de Yahvéh y el sacerdote realiza con ella todo este rito. el marido estará exento de culpa, y la mujer cargará con la suya.


Nos encontramos ante un documento perteneciente a la Sagrada Escritura (Num. 5, 11) –Leyes diversas-; “Oblación de los celos”. En Real Academia de la Lengua Española, oblación es una ofrenda o sacrificio a Dios, por lo tanto a la hora de leer el texto e interpretar, lo primero que hemos de tener en cuenta es que se trata de una ofrenda a la deidad. Esto desde un punto de vista general, el caso concreto respondería a un caso de ordalía (según la RAE) “prueba ritual usada en la antigüedad para establecer la certeza, principalmente con fines jurídicos, y una de cuyas formas es el juicio de Dios”. Por consiguiente cuando analicemos el contexto y características del texto hemos de tener en cuenta que todo se hace en función de la divinidad y de la importancia de esta en todo el mundo antiguo.
Las leyes redactadas son de tradición sacerdotal, se trata de una especie de adiciones según el espíritu de pureza que encontramos en Levítico (11-16), más concretamente relacionado con el capítulo 15 versículo 16, que trata sobre la impureza de la mujer. El juicio u ordalía se practicó durante toda la antigüedad llegando hasta la Edad Media cuando no había pruebas. Las formas de apelación eran múltiples, hititas y babilonios lo hacían por el agua, pero también habían otras como fuego, veneno (poco común en Europa –falta de tóxico-), combates (ésta sobre todo de tradición medieval), entre otras. La ley israelita limita su uso al caso presente superponiendo un ritual Yahvista a una antigua tradición.
En el texto se plantea lo siguiente:
Cualquier mujer que hubiera mantenido algún tipo de relación carnal con otro hombre que no fuera su marido, o si al marido le entra el espíritu de los celos, -muy importante- y no hubiera testigos ni pruebas –en el caso de existir estos no habría duda en cuanto a la resolución-, al no tenerlas es “Dios” quien muestra la realidad a través del juicio divino. Se presenta ante el Dios, y por medio del mencionado juicio –aquí es donde entra la variedad, en función del lugar y la época- verificará que es lo justo. En este caso es el rito del agua viva –sobre esto puede haber dudas por si se trata de veneno, algún tipo de laxante, etc.-. Finalmente si el juicio reconoce a la mujer como culpable, el hombre estará exento de culpa y la mujer pagará por lo hecho. Si no lo es ambos quedaran exentos de culpabilidad.
Hay varios aspectos que resaltar; en primer lugar el beneficio clerical, dice que se prestará por ella la ofrenda correspondiente: una décima de medida de harina de cebada. Este es el precio que se ha de pagar para que Dios tome decisión a través de su juicio. La cuestión del agua también es importante, en numerosas ordalías no hay escapatoria, por ejemplo hay una, para la identificación de una bruja en la que se arroja a esta por un precipicio, si es bruja volará y habrá de ser quemada, sin embargo si no lo es se estampará, morirá e irá al cielo; hay otra –más de tipo medieval (iudicium aquae caldae)- en la que se introducen unas piedras en agua hirviendo, el sujeto las coge, se le vendan los brazos y si a los tres días no lleva las quemaduras es inocente; también se conoce la del pan y queso (envenenados) donde si el acusado es inocente un ángel le estrangulará el cuello y le salvará de ingerir el alimento empozoñado; entre otros muchos casos tan simples como arrojar al sujeto al río y si se salva será inocente. Como vemos las salidas hacia la inocencia son un tanto difíciles, sobre todo responden a una mentalidad en las ya mencionadas coordenadas espacio-cronológicas, y a la creencia en el milagro, que un individuo se salve de las quemaduras, del río, del agua viva, o de cualquier otra prueba no apta para mortales es un milagro, y en la mentalidad antigua (incluso medieval y moderna) el milagro es producto de la divinidad, por esta razón indicábamos la importancia de la causa etérea. En el caso del agua viva, sea cual fuere la interpretación a cerca del agua santa, es posible que en la totalidad de los casos la resolución fuere negativa para la acusada.
No obstante estas cuestiones no son lo más importante, ya que aún la inmensa mayoría de estos sucesos acababan con la mujer muerta y el marido libre de pena. Quizá lo más sustancial es la intencionalidad del hecho en sí. Se trata de un intento de control familiar, a través de la autoridad sacerdotal se acomete una especie de inspección de los asuntos familiares e íntimos. Es, por decirlo de otra guisa, el control divino de los asuntos morales de los individuos. También existe la posibilidad del pensamiento a cerca del aviso celeste, ¿o que si no puede ser la sensación que sufre un individuo y que hoy conocemos como celos? (hoy podemos visualizar el sentimiento de los celos como algo interno, que brota de nuestra mente, probablemente se viera como un aviso que está enviando Dios), ¿qué mejor que sea Dios, el que todo lo sabe y todo lo ve –y que además avisa al individuo de la infidelidad por medio de los celos- el que arbitre sobre la situación?. Porque aunque ahora se pueda ver una aberración ese procedimiento, en su momento y teniendo en cuenta que todo se fundamenta por Dios no lo era. Así vemos nuevamente la importancia de la Biblia en el mundo antiguo y a posteriori en los pensamientos del mundo cristiano.
Desde un punto de vista de la historia de la mujer, -y vistos cuasi con unos ojos feministas y digo cuasi porque sería difícil pensar en la libertad de la mujer a nivel general respecto al hombre, en este momento- nos encontramos ante otro paso a cerca de la evolución hacia la libertad de ésta. Bien es sabido que a lo largo de la historia (concibiendo periodos históricos que van desde la antigüedad hasta nuestros días) y en determinados contextos la mujer ha estado supeditada por el hombre. Desde este punto de vista se puede tomar la oblación de los celos como un paso de la esclavitud de la mujer sobre el hombre (como se percibe en el sexto y noveno mandamiento) hacia la libertad, o si no como se interpreta en el texto la posibilidad de que pueda negarse la mujer a mantener relaciones con su cónyuge. Aún así no podemos abarcar el problema desde un punto de vista feminista dada la situación mental en esa época histórica donde está más que reconocida la sumisión de ésta por parte de su marido, por consiguiente el aspecto más a destacar es la intervención de la ley divina, a través de la moral religiosa en estas cuestiones.
Es importante ser realista y considerar que pocos son los casos que se deberían dar con tales situaciones, probablemente en la mayoría acabaría la mujer hecha pedazos a manos del marido, pero lo que es evidente es la constatación de quien escribe el texto, para quienes los escribe y sobre todo con qué intencionalidad lo hace, siempre y cuando no se trate de una interpolación histórica, aunque en este caso también sería novedosa la clave que hemos resaltado, por la distancia del tiempo en que se encuentra.

Aquí vemos un claro ejemplo de como sustraer algo de información sobre fuentes históricas de más o menos relevancia...

martes, 23 de diciembre de 2008

Monteagudo ¿Dannatio Memoriae?


La Damnatio Memoriae es una locución latina que viene a decir "condenada la memoria"; condenar la memoria es algo que siempre se ha practicado en la evolución humana y más aún en los últimos milenios de nuestra historia. Nosotros la recogemos ante todo de la tradición latina, del mundo romano. En Roma se borraba cualquier resto que perteneciera a la memoria de algún enemigo. Los monumentos, vías, etc. se construían en muchas ocasiones en honor a algún héroe (como emperadores, cargos políticos importantes...), cuando por las circunstancias el rumbo político del estado se veía tornado hacia otra dirección, se intentaba hundir en el olvido de la memoria.
Hay una localidad en el corazón de la huerta murciana que es un tanto peli-agudo. El complejo histórico de Monteagudo (Murcia) consta por decirlo de algún modo de dos grandes elementos, por un lado la fortaleza-castillo de interminable restauración, y por otro del castillejo o residencia palacial. Las consturcciónes pertenecen al siglo XII, se achaca su obra a Ibn Mardanish (más conocido como el lobo) aunque realmente la fortificación pudiera haber sido anterior.

El caso es que la fortaleza situada a lo alto del monte-agudo, pervivió con su desgaste y erosión correspondiente hasta 1926 cuando se establece por vez primera un monumento al Corazón de Jesús, monumento que será destruido en la II República y desagraviado en 1951 con la obra que pueden ustedes ver en la actualidad.
¿Sería por tanto dañar la memoria si se usurpara la gran escultura que corona la cima del monte, y de la cual cantidad de gente es devota?
¿No podría ser para aquellos que no creen una aberración a la historia medieval murciana mantenerla rompiendo la grandeza del castillo del siglo XII?.
¿Hablaríamos de Dannatio si se pintara de rojo, amarillo y morado el santo?
¿Por qué no mejor dejarlo todo tal cual?
...
Considero que el santo supone una forma de manifestar la supremacía cristiana sobre el legado musulmán, que esa obra intenta manifestar que las representaciones cristianas se asientan en dicha zona por encima, sobreponiendose a las manifestaciones culturales musulmanas: ¡el cristo vence al castillo de los antepasados musulmanes!, amén de situarse en una zona claramente estratégica visible desde muchos puntos de la huerta, y suponiendo esto por tanto una vía de proselitismo clarividente.
No se si esta intencionalidad fue claramente manifestada por los creadores e inventores de dicho paisaje, pero en Murcia, y siendo como somos, ¡piensa mal y acertarás!
El caso es que es importante mantener las imágenes del pasado, los restos, las obras de arte... por recuerdos funestos que nos puedan traer, por que al fin y al cabo son las voces del pasado que más durarán a nuestras generaciones futuras, ya que las voces vivas al final se apagan...

PD: Probablemente cuando la memoria es bajita, con vigote, y su frase preferida es ¡Por el imperio hacia Dios, Arriba España! si merezca la pena ser dañada.

sábado, 20 de diciembre de 2008

Cuentos al amor de la lumbre


Aún recuerdo cuando acurrucado en mi cama me imaginaba la oreja peluda del duende y como Juan el Oso la mordía para salir de sus apuros, ¡no se si me atrevería a ello por peligro que se me echara encima!. Así son los cuentos... unos maravillosos, otros de costumbres, de animales, y un largo etcétera dentro de las diversas clasificaciones que han llevado a cabo estudiosos de este género literario.
A mí el gusanillo me entró hace unos años, sólo que hasta ahora no había dado (por perrería) con una de las obras más fascinantes que conozco. Y todo creo que arranca de mi segundo año de carrera, cuando Antonino nos mostró la función de los cuentos y su legado a lo largo de la historia, con excelentes reflexiones como la comparación del Cuento de Blancafor, la hija del diablo con el mito de Medea, o con las contradicciones entre El gato con botas y La leyenda del gran inquisidor de Fiador Dostoievsky. Esto reavivó en mi mente aquellos cuentos que mi madre me leía cuando era un niño.
Esta obra de Antonio Rodríguez Almodovar, a parte de analizar el cuento como género literario, albergando clasificaciones, ciclos, cuestiones históricas y antropológicas... recoge un sin fin de cuentos populares cuyos orígenes son incalculables, el propio Rodriguez Almodovar afirma en el libro que "sea como fuere, parece claro, que a lo largo de cientos de miles de años, la función del cuento es guardar memoria de sus orígenes en forma más o menos figurada; tal vez con ese recordatorio quiera impedir un retorno a aquellas formas de vida". Cuentos como el de Blancaflor, Juan el Oso, La serpiente de las siete cabezas y el castillo de irás y no volverás, Estrellita de oro, La adivinanza del pastor, Juan de Calais, y un largo etc. todos ellos están clasificados dentro de los cuentos maravillosos, y seguramente se podrá establecer relaciones con los arquetipos de la antigüedad, cuestión que nos da fe de la importancia de este género y de la necesidad de trasmitir valores a través de los mismos, de padres a hijos, como un día me hicieron a mí...
Aprovecho para reivindicar la necesidad de leer cuentos en una sociedad en la que videoconsolas y juegos sin sentido copan las cartas de los reyes magos. Es nuestra misión y sobre todo la de los padres, el fomentar este tipo de cuestiones, sobre todo teniendo en cuenta que sólo implica un pequeño espacio de tiempo en nuestras vidas.
Y es que si realmente existe la magia, ésta se encuentra el los cuentos maravillosos...
Gracias mamá por leerme cuentos cuando era niño.