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jueves, 11 de junio de 2009

Microhistorias de la chatarra: "El viaje de la Cinta"

Corría el año 1974 cuando aún el generalísimo se mantenía en pie, el tío, perdón el tito Paco y el tito Pepe cargaban un camión de palet en Villafranca del Bierzo con destino a Badajoz. Era una de esas tardes frescas del finisterra cuando el Pegaso partía rumbo a las campiñas extremeñas. Puesto que el camión era para tres, y además las prescripciones de tráfico no resultaban las que ahora, ni puntos, ni radares, ni nada de nada, recogieron al señor que les encargó el viaje cuya procedencia era extremeña y lo llevaron a su tierra natal. Durante el trayecto hablaron de sus cosas, que si los tiempos estaban cambiando, que si el Madrid era el mejor equipo del mundo, que cuanto quiero a mi mujer y a mis hijas...precisamente en una Gasolinera este señor compró una serie de artículos propios de las mismas, tipo cintas de audio, revistas típicas del momento, discos, y algún que otro cacharro para sorprender a sus familiares más allegados. Entre esos artilugios había una cinta que contenía canciones diversas, tal es el caso de Mocedades con la presencia de Estíbaliz, Evangelina Sobredo Galanes más conocida como Cecilia y algunas otros cantautores más o menos conocidos que entonaban diversas canciones folclóricas típicas de la década de los setenta.
Esta longeva cinta ha pasado treinta años yendo de una ranura de cassette a otra, pasando por multitud de carreteras, parando en cientos de pensiones y aparcamientos, entonando el viaje de todo tipo de productos por la península ibérica, hasta que un día fue a parar a un cajón de la chatarra...


...hoy es el tito Paco el que cada noche de verano sentado en su mecedora al relente y con la única luz que aporta el en ocasiones cielo estrellado, le da vida para que pese a no tener más de unas décadas, el viaje de esta cinta no llegue nunca a su final.

sábado, 20 de diciembre de 2008

Cuentos al amor de la lumbre


Aún recuerdo cuando acurrucado en mi cama me imaginaba la oreja peluda del duende y como Juan el Oso la mordía para salir de sus apuros, ¡no se si me atrevería a ello por peligro que se me echara encima!. Así son los cuentos... unos maravillosos, otros de costumbres, de animales, y un largo etcétera dentro de las diversas clasificaciones que han llevado a cabo estudiosos de este género literario.
A mí el gusanillo me entró hace unos años, sólo que hasta ahora no había dado (por perrería) con una de las obras más fascinantes que conozco. Y todo creo que arranca de mi segundo año de carrera, cuando Antonino nos mostró la función de los cuentos y su legado a lo largo de la historia, con excelentes reflexiones como la comparación del Cuento de Blancafor, la hija del diablo con el mito de Medea, o con las contradicciones entre El gato con botas y La leyenda del gran inquisidor de Fiador Dostoievsky. Esto reavivó en mi mente aquellos cuentos que mi madre me leía cuando era un niño.
Esta obra de Antonio Rodríguez Almodovar, a parte de analizar el cuento como género literario, albergando clasificaciones, ciclos, cuestiones históricas y antropológicas... recoge un sin fin de cuentos populares cuyos orígenes son incalculables, el propio Rodriguez Almodovar afirma en el libro que "sea como fuere, parece claro, que a lo largo de cientos de miles de años, la función del cuento es guardar memoria de sus orígenes en forma más o menos figurada; tal vez con ese recordatorio quiera impedir un retorno a aquellas formas de vida". Cuentos como el de Blancaflor, Juan el Oso, La serpiente de las siete cabezas y el castillo de irás y no volverás, Estrellita de oro, La adivinanza del pastor, Juan de Calais, y un largo etc. todos ellos están clasificados dentro de los cuentos maravillosos, y seguramente se podrá establecer relaciones con los arquetipos de la antigüedad, cuestión que nos da fe de la importancia de este género y de la necesidad de trasmitir valores a través de los mismos, de padres a hijos, como un día me hicieron a mí...
Aprovecho para reivindicar la necesidad de leer cuentos en una sociedad en la que videoconsolas y juegos sin sentido copan las cartas de los reyes magos. Es nuestra misión y sobre todo la de los padres, el fomentar este tipo de cuestiones, sobre todo teniendo en cuenta que sólo implica un pequeño espacio de tiempo en nuestras vidas.
Y es que si realmente existe la magia, ésta se encuentra el los cuentos maravillosos...
Gracias mamá por leerme cuentos cuando era niño.

jueves, 4 de diciembre de 2008

¿Y tU dE qUieN EreS?


De KAn-Tonino o de KAs-deltoro...
La tipología es sencilla, el kantonino posee el espacio repleto de materiales debido a su constante trabajo, a la acumulación de información, a la continua inquietud por saber más, por mucho que la persona sea ordenada, al final la materia se acumula.
El Kasdeltoro viene a recojer infinidad de aperos pero sin uso alguno, únicamente son trastos que se encuentran ahí, que en determinado momento pudieron haberse proyectado, pero que normalmente nunca lo hicieron, y que dado el perfil del kasdeltoro se encuentran por descuidez...
¿Tu de quien eres?

lunes, 3 de noviembre de 2008

Felices ocho años!

Quiero decirte algo…
Por qué perdemos tanto tiempo hablando de cualquier cosa sin hablar de nosotros, comentando asuntos que no son nuestros asuntos, tenemos tanto que decirnos, tantas cosas que contarnos, escuchémonos!. No importa quién se anime a hablar primero, si lo más importante somos tu y yo, por qué no hablamos nosotros?, así sin darnos cuenta. Se nos pasa el tiempo, se nos pasan los días y si hablamos sólo aparecen los problemas cotidianos, las quejas, las frustraciones y ese tema tan interminable, el dinero, el comprar, el conseguir, el tener,… y nos olvidamos que lo importante no es tener sino tenernos el uno al otro, lo importante no es llegar a fin de mes, es llegar juntos hasta el fin de nuestros días.
Ahora que estamos solos quiero decírtelo, dejemos de lado todo, sólo tú y yo. Apaguemos la radio, el televisor, la música…cerremos los periódicos, las revistas, los libros…que sean solas nuestras palabras, las tuyas y las mías, hablándonos, contándonos, comunicándonos…recuerda que así entre nosotros comenzó todo, descubriéndonos, escuchándonos, recuerda que para compartir toda la vida hace un tiempo, un día, un día inolvidable tu y yo decidimos estar juntos…
(Milenium)
Estas palabras van dedicadas a la persona más maravillosa del mundo:
Firmado por Miguel a 4 de Noviembre de 2008.

viernes, 5 de septiembre de 2008

IN MEMORIAM DAN STTL

Hace aproximadamente diez años me levanto de una intensa siesta y oigo un chillido un tanto perturbador, salgo al lavadero y ahí estaba, una bola de pelo negro y marrón que no paraba de emitir estruendos sonidos que se iban introduciendo en mi oído sin cesar. Mis ojos no creían lo que estaban viendo ¡un perro en casa!, era una cría de algo extraño -luego me enteré que era pastor alemán-. Desde ese primer instante sabía que ese ser iba a dar guerra y no me equivoque, la guerra no la dio al mundo, sino en el interior de nuestros corazones.
Pasó los primeros meses en el patio de mi casa, claro en ese tiempo la valla del campó -su futuro hogar- no estaba terminada, incluso ahí llegó a coger algo de cuerpo como para intimidar a los vecinos que entraban(el Luis lo llamaba perro endemoniao: ¡No me extraña!).
Pronto tuvimos que trasladarlo pues su tamaño y nervios -dicen que los perros se parecen a sus dueños- hacían que su estancia en el patio fuera cada vez más difícil. Cuando lo subimos pensaría en una posible libertad, y es que tanto terreno donde correr acostumbrado al estrecho y transitado patio, suponía un desglose de excitación y locura, prueba de ello era su comportamiento cuando llegabas a verlo: se ponía loco, te echaba las patas encima, jadeaba al rededor tuyo como si llevará meses sin verte y te reconocía en cuanto habrías la cadena del camino que accede a la casa. Así pasaron unos años en los que era complejo arrimarse a él, la alegría que emanaba llegaba a contagiarse hasta al ser más taciturno.

Con el tiempo nos fuimos dando cuenta de su madurez, ya no tenías que correr detrás de el para encerrarlo en su cuarto, ya venía detrás de ti cuando te aproximabas a su supuesta celda de castigo, aquel lugar que tanta irritación le producía pese a ser un rincón agradable y confortable. Fue en esta etapa de su vida en la que comenzó a enfermar, un anillo desplazado comenzaba a producirle un pinzamiento en la parte trasera de la columna que le hacía imposible andar en determinados momentos.
Esto nos llevó a medicarlo y con el paso del tiempo vimos como también la medicación estaba causando sus estragos.

Fue durante este verano cuando más se vio afectado de sus condolencias, los huesos comenzaban a asomar en un lomo que había estado musculoso y con una piel fuerte. El brillo del pelo empezaba a decrecer. Los últimos días de su vida los pasó bebiendo agua, sin apenas comer nada y sin poder levantarse, llevaba días que sus ojos demandaban uno de esos paseos por el campo a los que estaba acostumbrado, aquellos paseos que le hacían sentirse libre con junto a los seres más queridos. Ya ni si quiera acudía a recibirte a tu llegada, la tristeza invadía ahora su espacio.
El pasado día 24 de Agosto cuando llegué a casa y vi a mi madre en el porche supe que algo había pasado, sus ojos revelaban tristeza, y dadas las condiciones en las que estaba, no podía haber sucedido otra cosa. Además un cuando entré tuve una sensación de vacío, como una oquedad dentro de mí cuya procedencia era externa. .

Esta amigos es la sensación que ha dejado mi queridísmo Dan, sus gestos, sus miradas nos han legado una lección de bondad, fidelidad que difícilemente pudieran mostrar comportamientos manifestados por personas

sábado, 19 de julio de 2008

LA HUERTA DE MANOLO

EL VERANO, la playita, la montaña, las ETT... todas estas acciones-lugares están relacionadas (no obligatoriamente) con el periodo estival. Para muchas personas esta etapa supone desconectar con la vida rutinaria y modificar hábitos, comportamientos, ritmos de tiempo en las tareas diarias, espacio habitable, etc. A mi con la palabra VERANO me viene a la cabeza el término CAMPO, y en este se encuentra la ya denominada por muchos "Huerta de Manolo".

Una huerta es según la RAE un "Terreno de mayor extensión que el huerto, destinado al cultivo de legumbres y árboles frutales". Por desgracia y dada la evolución económica y social hacia una sociedad cada vez más parecida al Matrixiano mundo de las máquinas creado por Andy y Larry Wachowsky, este espacio (insisto vital!) tan común en las latitudes murcianas está desapareciendo. En esta "avanzada sociedad", existen aún hoy rincones -y sobre todo mentes- que optan por hacer que este paradisiaco lugar no desaparezca, entre esas mentes (Y ME LLENA DE ORGULLO Y SATISFACCIÓN) se encuentra la de mi queridísimo padre.

Había un cuento en el que un niño echaba unas alubias al jardín de su casa para que éstas crecieran y les proporcionaran a el y a su madre algo de alimento (arquetipo muy usual en los cuentos -la carestía de alimentos- en donde no voy a entrar), más adelante resultó ser una planta mágica que ascendía hasta el cielo donde se encontraba un mundo fascinante con todo lo que esto conlleva (aspectos positivos como la princesa o negativos como el ogro, siempre con un marcado caracter didático). Pues sí señores, parece que la huerta de manolo o las semillas que este siembra están sacadas de los cuentos, todo lo que toca la tierra se convierte en mágico:

Los girasoles esperan que su dios sol aparezca cada mañana.















Los tomates aguardan a que la madre tierra les propicie los nutrientes que necesitan.







Las almendras intentan deshacerse de la coraza que las cubren para pronto ser sacudidas con el martillo y convertidas en almendraos.







El caso es que como en el cuento de Juanito, Pedro, Jack o como queramos llamarlo, las plantas no cesan de crecer hasta completar su ciclo vital, y hasta que "llega el hombre y la arranca y la mete en la lata y la fríe con patata". Y el resultado es clarividente frutas y hortalizas que llenan nuestro frigorífico, el de nuestros vecinos, y producen alegría en aquellos que reciben un preciado SURTIDO DE LA HUERTA DE MANOLO.

Claro que no todo son princesas en la huerta también hay ogros, ogros en foma de salaos, malvas (no de las bonitas lilas), pollizos, etc, y que me estoy tragando minuto a minuto este preciado verano. Pero no importa prefiero que los ogros llenen la huerta de murcia que no que esta desaparezca y sea sustituida por espermatozoides gigantescos formados por tornillos y arandelas como en esa pelí de keanu Reeves y el calvito camello de las capsulas rojas.
Por todo ello: ¡Manolo no dejes nunca de cultivar tu huerta!